miércoles, 28 de noviembre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
LOS COLORES DE LA VIDA
LOS COLORES DE LA VIDA
PARA QUERER,
HAY QUE HABER NACIDO.
PARA MORIR,
HAY QUE HABER QUERIDO.
CARLOS JIMÉNEZ HIDALGO
TOCINA 18 de Septiembre de 2012
sábado, 4 de agosto de 2012
QUISE SER "IN MEMORIAM"
QUISE SER
Quise ser burro y pedí que si tenian alma los burros que me tirara abajo
al llegar al pozo del camino y me tiró y caí de cabeza y por poco me mato,
acudió mi tia a las voces de mi abuelo.
Quise jugar al burro y me puse de burro para que empezara el juego,
me costó un brazo fuera de su sitio ("El manco de Lepanto") e inventar
un sistema que daba luz.
Sin saber si había toros, toreaba de salón en la cocina de mi casa.
Sin saber que se sentía al torear más tarde toreé a una vaquilla que me tiró
al suelo y me pisó una mano. Me hice el muerto y sesteé un rato en la hierba
ante la mirada del público.
Cuando quise jugar con los amigos al toro tuve que hacer de toro y de caballo.
Cuando jugaba al tren hacía de máquina de tren y de vagón.
Quise escribir el Quijote tuve que hacer de molino de viento mientras
mi madre me daba con una alpargata en el culo dando vueltas alrededor suyo.
Dije que se podía vivir sin amor hasta los 18 años y lo conseguí fué que me peinaran
pretendiendo quitarme las liendres del pelo. Estuve a punto de llorar.
Quise ser el Cid Campeador y trabajar en el campo y éste por poco me mata.
Quise ser poeta y lo que obtuve fue unir palabras en un espacio en blanco.
Carlos Jiménez Hidalgo
Tocina 4-8-2012
Quise ser burro y pedí que si tenian alma los burros que me tirara abajo
al llegar al pozo del camino y me tiró y caí de cabeza y por poco me mato,
acudió mi tia a las voces de mi abuelo.
Quise jugar al burro y me puse de burro para que empezara el juego,
me costó un brazo fuera de su sitio ("El manco de Lepanto") e inventar
un sistema que daba luz.
Sin saber si había toros, toreaba de salón en la cocina de mi casa.
Sin saber que se sentía al torear más tarde toreé a una vaquilla que me tiró
al suelo y me pisó una mano. Me hice el muerto y sesteé un rato en la hierba
ante la mirada del público.
Cuando quise jugar con los amigos al toro tuve que hacer de toro y de caballo.
Cuando jugaba al tren hacía de máquina de tren y de vagón.
Quise escribir el Quijote tuve que hacer de molino de viento mientras
mi madre me daba con una alpargata en el culo dando vueltas alrededor suyo.
Dije que se podía vivir sin amor hasta los 18 años y lo conseguí fué que me peinaran
pretendiendo quitarme las liendres del pelo. Estuve a punto de llorar.
Quise ser el Cid Campeador y trabajar en el campo y éste por poco me mata.
Quise ser poeta y lo que obtuve fue unir palabras en un espacio en blanco.
Carlos Jiménez Hidalgo
Tocina 4-8-2012
sábado, 7 de julio de 2012
Poesías Libres
Poesías Libres
En el infinito está la nada,
algo a lo que se tiende en el Universo,
las estrellas se alejan unas de otras,
y todo es más frío.
Por lo que hay menos masa en un conjunto de espacio.
Carezco de lo que me falta para ser perfecto.
Pero en mi la perfección se exalta según que campos.
Hoy siento que me falta tu Amor,
siento que estás cerca, pero te alejas y vuelves
y yo no me hallo sin ti.
Volverte a ver cada noche más guapa
y cada día más linda y poder disfrutar de tu alma,
más bella cuánto más tarde y más serena a cada instante que pase
y tu felicidad se derrama por todos tus poros
y consigues que me enamore más y más de ti.
Lo real dista de lo imaginado, de las ilusiones.
Dista mucho de los sueños no concretados.
En el infinito está la nada,
algo a lo que se tiende en el Universo,
las estrellas se alejan unas de otras,
y todo es más frío.
Por lo que hay menos masa en un conjunto de espacio.
Carezco de lo que me falta para ser perfecto.
Pero en mi la perfección se exalta según que campos.
Hoy siento que me falta tu Amor,
siento que estás cerca, pero te alejas y vuelves
y yo no me hallo sin ti.
Volverte a ver cada noche más guapa
y cada día más linda y poder disfrutar de tu alma,
más bella cuánto más tarde y más serena a cada instante que pase
y tu felicidad se derrama por todos tus poros
y consigues que me enamore más y más de ti.
Lo real dista de lo imaginado, de las ilusiones.
Dista mucho de los sueños no concretados.
sábado, 23 de junio de 2012
Poesías en el mar
Poesías en el mar
Mi corazón se ha esforzado tanto por caminos escabrosos,
que ya no responde como antes en los envites de la vida.
Se me ha quedado atrás y se rebela cuándo le reclamas
en una aventura aunque sea pequeña.
Por eso es mejor guarecerse cuando hay temporal
en el caparazón de la tranquilidad,
que me descansa el cuerpo y la mente.
Vine de lejos en la memoria del tiempo de la génesis de mi yo
y me he dejado el triunfo del que consigue algo grande.
Pero esto es la culminación de la Psicología
cuando ya no te queda otra forma de equilibrarte
desde una sociedad que sólo deja respirar a los más fuertes,
los más osados, o los que no tienen escrúpulos
a la hora de hundirte en el trabajo, o en el Amor
aunque sea a costa de absorberte el seso.
En las crisis en las que hay un exceso de producción de ideas y realidades
se maduran y se adquieren experiencias que se plasman
en lo más profundo de la mente y conforma la personalidad del yo
de manera que actuar sobre la cambiante realidad
hace florecer las suficiencias de capacidades y aptitudes
que prolongan al individuo sobre su entorno,
en la sociedad que le reconoce su valía/ y otras veces lo aparta de sus congéneres.
Por dónde quiera que vayas vas anunciando tu felicidad, tu cultura,
tu sencillez, tu persona dándote a los demás y en ese instante
te conviertes en un ángel que cuida de los demás con simpatía y claridad de ideas.
El gato maullaba en la buhardilla, mientras mi madre lavaba la ropa
y la tendía en los alambres. Había cierta paz cuando no existían ruidos
que entorpecieran las labores de los habitantes de la casa.
Yo mientras escudriñaba en los libros de mis padres algún asunto
que tuviera entre manos bien de Matemáticas o de Historia
que me gustaba mucho, las batallas de estrategia y como se comportaban
los guerreros y los caballos en el fragor de las incursiones en campo
enemigo y sobre todo las hazañas de los héroes que vivían cerca
de los límites de la superación humana.
CARLOS JIMÉNEZ HIDALGO 23-06-2012. TOCINA
Mi corazón se ha esforzado tanto por caminos escabrosos,
que ya no responde como antes en los envites de la vida.
Se me ha quedado atrás y se rebela cuándo le reclamas
en una aventura aunque sea pequeña.
Por eso es mejor guarecerse cuando hay temporal
en el caparazón de la tranquilidad,
que me descansa el cuerpo y la mente.
Vine de lejos en la memoria del tiempo de la génesis de mi yo
y me he dejado el triunfo del que consigue algo grande.
Pero esto es la culminación de la Psicología
cuando ya no te queda otra forma de equilibrarte
desde una sociedad que sólo deja respirar a los más fuertes,
los más osados, o los que no tienen escrúpulos
a la hora de hundirte en el trabajo, o en el Amor
aunque sea a costa de absorberte el seso.
En las crisis en las que hay un exceso de producción de ideas y realidades
se maduran y se adquieren experiencias que se plasman
en lo más profundo de la mente y conforma la personalidad del yo
de manera que actuar sobre la cambiante realidad
hace florecer las suficiencias de capacidades y aptitudes
que prolongan al individuo sobre su entorno,
en la sociedad que le reconoce su valía/ y otras veces lo aparta de sus congéneres.
Por dónde quiera que vayas vas anunciando tu felicidad, tu cultura,
tu sencillez, tu persona dándote a los demás y en ese instante
te conviertes en un ángel que cuida de los demás con simpatía y claridad de ideas.
El gato maullaba en la buhardilla, mientras mi madre lavaba la ropa
y la tendía en los alambres. Había cierta paz cuando no existían ruidos
que entorpecieran las labores de los habitantes de la casa.
Yo mientras escudriñaba en los libros de mis padres algún asunto
que tuviera entre manos bien de Matemáticas o de Historia
que me gustaba mucho, las batallas de estrategia y como se comportaban
los guerreros y los caballos en el fragor de las incursiones en campo
enemigo y sobre todo las hazañas de los héroes que vivían cerca
de los límites de la superación humana.
CARLOS JIMÉNEZ HIDALGO 23-06-2012. TOCINA
domingo, 27 de mayo de 2012
POEMAS INVICTOS
POEMAS SIMPLES
Qué me dices cuando tocas el piano dulcemente
y éste se rebela con la pasión de un gran compositor clásico
que hace tronar las notas con profundas melodías sonoras
de cadencias rítmicas y jugosas pausas.
Los arpegios comunican las notas de los acordes
en una secuencia sonora.
Me fui al cielo de mi destino,
que me esperaba entre todas las posibilidades
que se perdían mientras caminaba por la senda
de los descubrimientos y me servía de sostén a mi vida
que alcanzaba el cenit mientras hilaba el ovillo de lo ignoto
y se abría a la realidad de lo conocido.
Confié en ti como los hijos en los padres,
con la ciega fe de los que te quieren.
Y veo que esa fe se agranda con el paso del tiempo,
pero eso no quiere decir que podamos disentir
de alguna opiniones con las que no comulgamos.
En ocasiones vuelvo a ti y tú no me respondes.
A veces quiero darte el cielo y tú no me lo aceptas.
Quiero decirte que te amo pero no eres receptiva.
Por eso me alejo de ti a ver si me echas de menos,
si consigo una sonrisa tuya entonces sería el hombre
más feliz del mundo.
Miro hacia arriba para ver las estrellas.
Miro hacia abajo para no tropezar,
pero veo el viento que cimbra los árboles
y veo el sol que nos calienta y la lluvia
que no acaba de llegar.
Ya no me quedan ojos para mirar
porque he visto tanto, bueno y malo
que mis ojos se han secado
de tanto llorar.
Carlos Jiménez Hidalgo 27-05-2012. Tocina
Qué me dices cuando tocas el piano dulcemente
y éste se rebela con la pasión de un gran compositor clásico
que hace tronar las notas con profundas melodías sonoras
de cadencias rítmicas y jugosas pausas.
Los arpegios comunican las notas de los acordes
en una secuencia sonora.
Me fui al cielo de mi destino,
que me esperaba entre todas las posibilidades
que se perdían mientras caminaba por la senda
de los descubrimientos y me servía de sostén a mi vida
que alcanzaba el cenit mientras hilaba el ovillo de lo ignoto
y se abría a la realidad de lo conocido.
Confié en ti como los hijos en los padres,
con la ciega fe de los que te quieren.
Y veo que esa fe se agranda con el paso del tiempo,
pero eso no quiere decir que podamos disentir
de alguna opiniones con las que no comulgamos.
En ocasiones vuelvo a ti y tú no me respondes.
A veces quiero darte el cielo y tú no me lo aceptas.
Quiero decirte que te amo pero no eres receptiva.
Por eso me alejo de ti a ver si me echas de menos,
si consigo una sonrisa tuya entonces sería el hombre
más feliz del mundo.
Miro hacia arriba para ver las estrellas.
Miro hacia abajo para no tropezar,
pero veo el viento que cimbra los árboles
y veo el sol que nos calienta y la lluvia
que no acaba de llegar.
Ya no me quedan ojos para mirar
porque he visto tanto, bueno y malo
que mis ojos se han secado
de tanto llorar.
Carlos Jiménez Hidalgo 27-05-2012. Tocina
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